Catedral de Notre Dame


El diablo en los detalles de Notre Dame

Esta obra maestra del gótico se tardó casi 200 años en construir y sobrevivió a la Revolución francesa, a los hugonotes y a la Segunda Guerra Mundial. Aunque la catedral ha sido restaurada en varias ocasiones, un incendio en abril del 2019 quemó gran parte del edificio. La famosa fachada de la catedral se ha conservado, pero se perdieron muchas de sus partes más importantes. Estos son algunos de los detalles estructurales que hicieron de Notre Dame un símbolo de Francia en todo el mundo.

  • Gárgolas

    1. Gárgolas

    La increíble atención al detalle en cada una de estas estatuas situadas a lo largo de la fachada ha llamado la atención de visitantes de todo el mundo. Lamentablemente, el destino de las gárgolas es incierto después del incendio.

  • Rosetón

    2. Rosetón

    Los rosetones de Notre Dame, uno de los elementos más icónicos de la catedral, pudieron escapar del ataque de las llamas más o menos intactos. Aunque incendios anteriores ya los dañaron, la mayoría de los historiadores están de acuerdo en que estas vidrieras se pueden salvar.

  • Gran Órgano

    3. Gran Órgano

    Los órganos de Notre Dame son una construcción increíble por derecho propio y se consideran una de las partes más complejas de la catedral. El órgano principal tiene cinco teclados y es uno de los instrumentos musicales más famosos del mundo. Los órganos quedaron intactos tras el incendio del 2019, así que podrán seguir tocando música durante muchos más años.

  • Reliquias

    4. Reliquias

    Notre Dame albergaba algunas de las reliquias más famosas e importantes del catolicismo, lo que la ha convertido en un lugar de peregrinaje para los creyentes. Desde un fragmento de la Vera Cruz hasta la corona de espinas de Jesús, estas reliquias han podido sobrevivir al fuego.

  • Campanarios

    5. Campanarios

    Pieza central de uno de los libros más famosos de Victor Hugo, los preciosos campanarios de Notre Dame son una de las partes más famosas de la catedral. Aunque las torres en sí se salvaron del incendio, todavía se desconoce el destino de las campanas.

Planeando tu visita

  • Cuánto cuesta

    Entrar a Notre Dame es gratis, pero es necesario comprar una entrada si se quiere visitar la torre (8,50 EUR) o la cripta (6 EUR). El acceso a ambos está incluido en el precio del Paris Pass.

  • Cómo llegar

    La parada de metro más cercana es Cité en la línea 4.

  • Cuántos escalones hay que subir para llegar a la torre

    Hay que subir 387 escalones para ver las gárgolas de cerca y disfrutar de las bellas vistas de París, así que cada uno debe ser consciente de sus limitaciones físicas.

  • Horario de misas

    Los domingos, todas las misas se celebran en el altar mayor. Deberás llegar al menos diez minutos antes para asegurarte un buen sitio.
    8:30h - Misa
    9:30h - Servicio de Laudes
    10:00h - Misa gregoriana de la sala catedralicia
    11:30h - Misa internacional
    12:45h - Misa
    17:45h - Servicio vespertino
    18:30h - Misa
    Todos los servicios se llevan a cabo en francés. Se celebran misas durante toda la semana. Para más información visita la página web oficial de Notre Dame, París.

Lo que debes saber

  • Cuándo visitar
    De 08:00 a 18:45 entre semana. Los fines de semana abre hasta las 19:15.
  • Precio
    La entrada es gratuita, aunque siempre es buena idea invertir en una visita guiada para disfrutar de la catedral al máximo.
  • ¿Necesitaré un guía?
    Merece la pena echar un vistazo a estos tours guiados.
  • Cómo llegar
    Hay varias estaciones de metro cerca de Notre Dame que conectan con las líneas 1, 4, 7, 10, 11 y 14. La más cercana es Cité en la línea 4.
  • Consejos adicionales

    • Ten en cuenta que tendrás que hacer un poco de cola, sobre todo los fines de semana.

    • Viste moderadamente. No olvides que, al fin y al cabo, estás en una iglesia.

Catedral de Notre Dame: opiniones de otros viajeros

Valoración general

4.6 / 5

basada en 4492 opiniones

Buen tour para conocer y aprovechar el tiempo

Se aprovecha bien el tiempo y, aunque el tiempo en el museo es poco, da el pie perfecto para volver si quieres.