El viaje ideal según tu personalidad

Hay un viaje ideal para cada persona, solo tienes que encontrar tu destino perfecto. Aunque, a menudo, eso es precisamente la parte más difícil. Decidir qué viaje hacer (o llegar a un compromiso con el resto de la partida) requiere un ejercicio de introspección. Para ponértelo más fácil, hemos identificado seis tipos de personalidades. A continuación te contamos cómo viajan, qué te espera si les acompañas y qué destinos elegir en cada caso.
Islandia y sus extraordinarios paisajes son el destino perfecto para quien va en busca de aventura.

Personalidad todoterreno

Se apunta a todos los planes. Le sobra astucia, es independiente y no tiene reparos en probar cosas nuevas. Si no están viajando de por libre, te estará proponiendo hacer senderismo sobre lagos glaciares o explorar cuevas de hielo. Lo suyo es buscar nuevas emociones. Son la compañía perfecta si buscas salir de tu zona de confort y probar algo nuevo. Además, siempre propone ideas y planes nuevos. Pero, ojo, a menudo son gente espontánea. Asegúrate de organizar tu viaje con experiencias que sean tan flexibles como vuestros planes.

Esta es la razón por la que Reikiavik (o cualquier otro lugar en Islandia) es el destino perfecto para quien ama las emociones fuertes. Muy pocos lugares en el mundo tienen espectáculos naturales tan impresionantes como los que encontrarás aquí. Esta isla volcánica ofrece glaciares, géiseres, cascadas, playas de ceniza y muchas más posibilidades para personas aventureras. Por ejemplo, pasear en el interior de un volcán o montar a caballo por un campo de lava. Desde luego, ¡esto no es algo que se pueda hacer todos los días! No obstante, la joya de la corona son, sin duda, sus glaciares. Extensos paraísos de hielo que ofrecen todo tipo de aventuras como senderismo, motos de nieve o escalada en hielo

Seguro que… si viajas con gente aventurera, te aguardan reservas de última hora, decisiones sobre la marcha y cambios de planes inesperados.

Si tienes una curiosidad innata, Roma es tu destino ideal porque ofrece una gran variedad gastronómica, cultural y artística.

Personalidad sabuesa

Su sed de conocimiento es insaciable. A menudo son entusiastas de la historia o la arquitectura y/o amantes del buen comer. Les gusta aprender cosas nuevas o contemplar los vestigios de la historia con sus propios ojos. Si viajas con alguien que tenga este espíritu inquisitivo, prepárate para visitar monumentos en profundidad. Ya que este tipo de personas no se suele conformar con visitar un destino de forma superficial, sino que buscan una conexión genuina con el lugar, una experiencia con los cinco sentidos que perdure por siempre en su recuerdo. 

Todos los caminos llevan a Roma, al menos para este tipo de visitante. Ya que es, prácticamente, el principal museo al aire libre del mundo y el marco perfecto para unas vacaciones educativas. Recuerda que Roma no se hizo en un día y aplícalo a tu planificación, si aspiras a crear un itinerario inolvidable durante tu estancia en la capital italiana.  Este tipo de persona tenderá a reservar entradas de acceso rápido a los principales atractivos turísticos de la ciudad para ahorrar tiempo y, así, no perderse ninguna de las atracciones de su lista. En la mayoría de los casos no bastará una simple visita, sino que se decantarán por experiencias más intensivas, como esta visita guiada del Coliseo. En el ámbito culinario, estos viajeros buscan degustar los manjares locales (y aprender a cocinarlos). 

Seguro que… si planeas un viaje con este tipo de persona, te va a proponer itinerarios detallados y un programa de actividades que os mantendrán de un lado a otro durante todas vuestras vacaciones.

Osaka es un reclamo para viajeros que buscan una experiencia fuera de lo común.

Personalidad contracorriente

Es poco predecible. Suelen inclinarse por experiencias y destinos fuera de lo común. Lo mismo te proponen visitar ciudades llenas de pantallas y luces de neón, que te planean una escapada a algún lugar remoto y deshabitado. Si viajas con una de estas personas nunca sabrás lo que te espera, puede que acabes en un país lejano al que nunca te hubieras planteado viajar o que descubras costumbres y tradiciones de las que nunca habías oído hablar. Pero lo que sí que está garantizado, es que tu viaje será una experiencia fantástica. 

A menudo tienen una personalidad creativa e idealista y por eso les encanta probar cosas nuevas. Estas cualidades encajan perfectamente con Osaka. Se la conoce como el centro culinario de Japón y por muchas razones (la más importante es el takoyaki). Estos deliciosos buñuelitos de pulpo son un básico de la venerada comida tradicional de Osaka que podrás encontrar en muchos puestos callejeros. Esta ciudad hace que hasta los viajeros más alternativos se sientan en su salsa, especialmente al mezclarse entre el bullicio de los barrios de Dontobori y Shinsekai o por los alrededores de la torre Tsutenkaku. 

Seguro que... si viajas con alguien alternativo, vais a tener una planificación flexible e impulsiva que llenará vuestras vacaciones de momentos genuinos e inesperados.

Montmartre es una maravilla y, además, está situado en el corazón de la más romántica de las ciudades.

Personalidad romántica

Sus viajes son de película. Le encanta escapar de la rutina y disfrutar al máximo cada segundo de sus vacaciones en un halo de romanticismo y ensoñación.  Entre sus actividades preferidas están ir de crucero, desayunar con champán o pasear por jardines palaciegos. Las tradiciones, como la hora del té u otros rituales locales, tiene un gran atractivo para este tipo de viajeros. No importa si visita la gran ciudad o algún paraje más recóndito, estos idealistas sacan el máximo provecho de cualquier lugar en el que se encuentren.

El destino por excelencia para este tipo de personas es París (o alguna otra ciudad igual de emblemática). La Ciudad de la Luz cautiva desde el instante en que ves la Torre Eiffel por primera vez o pones un pie en el Palacio de Versalles. Por suerte, su encanto atemporal no se limita a sus monumentos más icónicos, como comprobarás en cuanto des un simple paseo por Montmartre o te sientes a cenar a orillas del Siena. París también es el lugar ideal si quieres sorprender a un ser querido (por ejemplo con tickets para el Moulin Rouge con champán incluido). Para evitar decepciones y entradas agotadas, es imprescindible reservar de antemano para atracciones concurridas como el Louvre o actividades populares como los talleres para hacer macarons

Seguro que… tu viaje estará lleno de grandes gestos. Puede que acabes cenando en algún castillo de ensueño o bajo la luz de la luna, ¡qué romántico!

Sídney es el destino ideal para quien busca unas vacaciones de buen rollo con su tabla de surf.

Personalidad distendida

Suele viajar sin grandes lujos, de forma relajada y sin planear meticulosamente todos los pormenores. Son personas introvertidas a las que les encanta pasar sus vacaciones en la playa para recargar las pilas. Aunque suelen ser viajeros bastante pasivos, a menudo hacen esnórquel e, incluso, surf. Pero también se contentan con el simple hecho de estar de vacaciones, les gusta dejarse llevar. Si viajas con este tipo de persona, probablemente te toque mojarte en la organización del viaje. ¡No te lo tomes a mal! Simplemente, no se les da muy bien planificar de antemano. 

Sin embargo, esto no quiere decir que porque sean personas serenas que no suelen tomar las riendas, no tengan preferencias. Los destinos cálidos y soleados como Sídney son el paraíso para quienes buscan descanso y tranquilidad. Y no es de extrañar, si se tienen en cuenta sus más 100 playas de arena fina, que hacen de esta ciudad el lugar perfecto para desconectar. Pero, ¿cómo encontrar lo mejor de lo mejor si hay tanto donde elegir? Lo primero que tienes que hacer es comprar crema solar (por toneladas) y lo segundo, tomártelo poco a poco, una playa tras otra. Bondi Beach, por ejemplo, es ideal para tumbarse al sol. Aunque si prefieres deslizarte por las olas, Maroubra Beach es mejor opción. ¡Así es la vida... en Sídney! 

Seguro que… si viajas con este tipo de persona, te tocará tomar las riendas en algún momento. Pero, por otro lado, te esperan un viaje libre de compromisos y un montón de buenas vibraciones.

La ciudad de Nueva York es un destino clásico que hará feliz a los viajeros más tradicionales.

Personalidad clásica

Busca visitar destinos clásicos (de los que hay que haber visto, al menos, una vez en la vida). Nada de ir de fiesta a Ibiza, sin haber visto las principales capitales europeas primero. Por ello, se podría decir que es algo tradicional a la hora de viajar. Tienden a organizar y planificar a conciencia por eso son individuos fiables que no van a proponer algo nuevo en el último momento. Si les acompañas en un viaje, sentirás que te llevan de la mano por los lugares más importantes y que sacas el máximo provecho de tu destino vacacional. 

Son gente de confianza y encajan a la perfección con un destino como la ciudad de Nueva York. Tu viaje estará planeado a la perfección (y eso es de agradecer porque hay miles de cosas que ver). No te preocupes, este tipo de persona también es flexible cuando la situación lo requiere y es consciente de que la Gran Manzana es una caja de sorpresas. Por ello, y porque la cautela es una de sus cualidades estrella, habrá reservado tours y actividades que se puedan cancelar sin coste adicional. Así no hay problema si te topas con un crucero de jazz inesperado o si tienes que cambiar el horario de las entradas al Top of the Rock o al Empire State Building.

Seguro que... si organizas un viaje con una persona de este tipo, tus días estarán planificados al dedillo y no te van a faltar fotos en ninguno de los monumentos más importantes del lugar.