Deja atrás las típicas playas abarrotadas de gente de Europa. Con nuestra guía descubrirás los destinos costeros más espectaculares. Desde playas idílicas y pueblitos coloridos a increíbles acantilados y recónditas islas, la costa europea está llena de sorpresas, y aquí te vamos a mostrar las mejores.

Sylt

1. Sylt, Alemania

Playas infinitas, cielos del azul más claro y dunas impresionantes no es lo que normalmente se te viene a la cabeza cuando piensas en Alemania. Sin embargo, esto es exactamente lo que encontrarás en Westerland, una ciudad de Sylt, la isla germana más septentrional del país. Pasea por el centro de la ciudad y pasa las bonitas cafeterías hasta que llegues a la playa de arena, que se extiende varios kilómetros. Explora la isla en bicicleta e intenta contar todos los faros de rayas rojas y blancas a lo largo de la costa.

Étretat, France

2. Étretat, Francia

No importa si no te gusta levantarte temprano, ver el amanecer sobre los acantilados blancos de Étretat es algo que todo el mundo tiene que hacer al menos una vez en la vida. Para que la experiencia sea la mejor, asegúrate de admirar el amanecer desde la capilla Notre-Dame de la Garde. Después, pasea por los acantilados para ver las increíbles vistas de la costa. Recarga las energías en la pequeña ciudad de Étretat, la cual, como la mayoría de las ciudades de Normandía, es el lugar perfecto para disfrutar de pescado fresco y una copa de vino al final del día.

Durdle Door

3. Durdle Door, Reino Unido

El Reino Unido es mucho más que lluvia, cielos cubiertos y fish and chips. A tan solo tres horas en coche desde Londres, se ubica Durdle Door, un impresionante arco natural de piedra caliza situado en la costa Jurásica. Sí, has leído bien. Y no, esto no significa que haya dinosaurios por allí sueltos o que Jeff Goldblum te hará un tour guiado por la costa (a no ser que te lo encuentres allí de vacaciones y le apetezca). Si tienes suerte, puede que encuentres algún que otro fósil. Después de buscar por estos restos del pasado, toma el sendero South West Coastal Path para disfrutar de las vistas de los impresionantes acantilados y las cuevas escondidas.

Atrani, Italy

4. Atrani, Italia

Los viajeros que visitan la costa Amalfitana suelen parar en Positano, Sorrento y Capri. Por supuesto, merece mucho la pena visitar estos tres destinos, pero hay un sitio que falta en esta lista: Atrani. Esta encantadora ciudad medieval es uno de los lugares más tranquilos de la región. La localidad está rodeada por un viaducto detrás de la playa. Es uno de los asentamientos más antiguos de Italia y muchas de sus estructuras permanecen intactas, así que asegúrate de visitar su casco histórico. Cuando lo hagas, verás a vendedores callejeros vendiendo limones enormes. Nuestro consejo: tómate un vaso de zumo fresco de limón antes de irte. No encontrarás una bebida más refrescante en toda Europa.

Rovinj, Croatia

5. Rovinj, Croacia

Si no puedes decidirte entre Italia o Francia para tus próximas vacaciones, no te preocupes. Tenemos una alternativa que combina lo mejor de estos dos países. Con el mismo encanto que la Costa Azul y su atmósfera italiana, la pequeña ciudad de Rovinj, en Croacia, parece sacada de una revista. Si te decides a viajar hasta aquí, asegúrate de visitar la joya de la corona de la ciudad: la iglesia de Santa Eufemia. Construida en 1725, este lugar de adoración se eleva sobre la ciudad, las playas y las islas vecinas. Visita el mercado local del puerto para comprar licor casero, bisutería, verduras frescas y mucho más.


6. Hirtshals, Dinamarca

Un pueblito con mucho encanto y un gigantesco faro no es algo que te quieras perder, así que saca tu tienda de campaña del trastero y pon rumbo a Hirtshals, en el norte de Dinamarca. Relájate en la playa debajo de Hirtshals Fyr, un faro de 57 metros, y observa a los barcos y los ferries pasar. Puedes navegar hasta Islandia, las islas Feroe e incluso Groenlandia desde aquí: los lugareños no lo llaman la “puerta hacia Europa” sin razón. Antes de marcharte, no te olvides de probar un guf, un helado típico danés.

Sveti Stefan, Montenegro

7. Sveti Stefan, Montenegro

Los que ya hayan oído hablar de Sveti Stefan seguramente se habrán sentido muy decepcionados al saber que la increíble isla se ha convertido en un caro hotel privado. Pero no te preocupes, no necesitas estar en la isla para admirar la belleza de Sveti Stefan, el cual ha atraído a vecinos y viajeros durante siglos. Está situada a tan solo quince minutos de Budva, una encantadora ciudad costera de Montenegro, así que asegúrate de tomar unas fotos desde tierra firme antes de darte un capricho con una cena inolvidable en la isla.

Bodrum, Turkey

8. Bodrum, Turquía

Combina tu escapada mediterránea con una de las siete maravillas del mundo antiguo: el Mausoleo de Halicarnaso, situado en Bodrum. Desafortunadamente, el mausoleo se destruyó a principios del siglo XIV, pero los escombros se usaron más tarde para construir el castillo de Bodrum. Tuéstate al sol en una de las espectaculares playas o relájate en uno de los baños turcos, como por ejemplo los Tarihi Bardakçı Hamamı, los más antiguos de la ciudad. Si quieres explorar Bodrum, pon rumbo al mercado del centro histórico para ver el lado más auténtico de Turquía.

Gaztelugatxe, Spain

9. Gaztelugatxe, España

La idea de subir 231 escalones no suena muy divertida, pero te aseguramos que cuando veas esta isla, cambiarás de opinión. Ubicada en las aguas del norte de España, cuando llegues a esta pequeña isla estarás deseando ponerte las botas de senderismo para lanzarte a explorar. Después de cruzar el puente que la conecta con Gaztelugatxe, la leyenda dice que tienes que hacer sonar la pequeña campana de la entrada 3 veces y pedir un deseo. Si no nos crees, compruébalo con tus propios ojos: los paisajes son tan espectaculares que incluso han servido de localización para la serie “Juego de tronos”.

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