Lugar de origen del Renacimiento, hogar de arte y arquitectura impresionantes y orgullosa de tener una de las mejores gastronomías del mundo, Florencia es una obra de arte viviente. No es posible descubrir todas sus marvillas en 48 horas, pero aquí te traemos una selección de los mejores sitios a los que ir, las mejores actividades que hacer y, por supuesto, los mejores lugares donde comer durante tu estancia en esta maravillosa ciudad.

DÍA 1

9:00
Buongiorno, amore! Empieza tu día con una visita a una auténtica cafetería italiana para disfrutar de un café. Simplemente, échate a la calle, déjate llevar por tu sentido del olfato y detente allá donde el café huela al paraíso. Para que tu desayuno sea aún mejor, complétalo con un delicioso cornetto o un bombolone relleno de crema, chocolate o mermelada. ¡La mejor forma de empezar el día!

10:00
Límpiate las migas del desayuno y sal de la cafetería para explorar la ciudad. Pon rumbo hacia el centro histórico y maravíllate con la catedral de Florencia, la cual tardó dos siglos en terminarse y es en la actualidad monumento Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Muy conocida por su famosa cúpula, una visita a Florencia no estaría nunca completa sin una subida hasta su punto más alto. Sin embargo, monumentos tan famosos como este suelen estar a menudo llenos de gente y es difícil moverse por ellos. ¿Nuestra recomendación? Reserva un tour con antelación. Ahorrarás tiempo y energía y te asegurarás de vivir la mejor experiencia posible. Adelántate a las multitudes con un tour con entrada preferente hasta la cúpula y admira las vistas panorámicas de la ciudad desde lo alto. Este es el sitio perfecto para sacar fotos, así que no pierdas la oportunidad y toma todos los selfis y fotos grupales que quieras. Cuando consigas la foto perfecta, baja para ver el resto de la catedral.

13:00
Ningún italiano que se precie almuerza antes de las 13:00, hora a partir de la que los restaurantes empiezan a llenarse. Aunque la mayoría de los restaurantes cierran entre el almuerzo y la cena para el llamado riposo, encontrarás muchos restaurantes abiertos durante todo el día en el centro de la ciudad. Siéntate en una trattoria y toma un panino con lampredotto (un bocadillo tradicional de Florencia) o decántate por los riquísimos tortelli di patate. Ponle la guinda al almuerzo con un famoso gelato italiano como postre.

15:00
Quédate por el centro histórico y descubre los orígenes de la ciudad con un tour a pie. Aprende sobre los más de 2.000 años de historia de la ciudad de Dante, Leonardo da Vinci y Miguel Ángel. Descubre las raíces romanas de Florencia en la Piazza della Repubblica y haz una parada para tomar unas instantáneas en el hermoso Ponte Vecchio. Lleno de edificios desde su construcción en el año 1345, el puente alberga joyerías en sus dos lados.

16:00 – 20:00
Después de tanto andar seguro que te va a entrar hambre. Aprende a cocinar un auténtico plato toscano en un curso de cocina de cuatro horas. Dirígete hacia Piazza D’Azeglio y prepara el plato que prefieras con ingredientes frescos. Disfrútalo con un maridaje de vino y brinda como un auténtico italiano con un ¡salute!

DÍA 2

9:00
En el segundo día prueba otro clásico italiano durante el desayuno. Pide un café con leche y acompáñalo con fette biscottate, unos deliciosos biscotes. No pidas un espresso, ese término solo se utiliza de forma técnica en italiano. En su lugar, di simplemente caffè. ¿A qué el italiano es facilísimo?

10:00
Si el primer día la atención se centró en arquitectura e impresionantes vistas, el segundo día tendrás la oportunidad de disfrutar de piezas de arte fabulosas en la Galería Uffizi, uno de los museos de arte más antiguos del mundo. ¿Lo único malo? Las largas colas que se forman para entrar. No es de extrañar, la galería bien merece una visita si vas a Florencia y todo el mundo lo sabe. Pero no te preocupes: un tour con entrada preferente por las galerías hará que la experiencia sea espectacular. Cuanto llegues a la cima, vuelve a bajar para ver las piezas de arte más famosas: “El nacimiento de Venus” de Botticelli, “La cabeza de Medusa” de Caravaggio y la única pintura sobre madera de Miguel Ángel.

12:00
Después de recorrer esta impresionante galería, pon rumbo hacia el Piazzale Michelangelo, en el distrito de Oltrarno. Aquí podrás disfrutar de las mejores vistas de la ciudad, si bien cuando llegues te parecerán muy familiares: ¡y es que están en todas las postales!

13:00
A la hora del almuerzo, quédate en Oltrarno y siéntate a disfrutar de una bistecca alla Fiorentina, un filete típico de la región de la Toscana. Si prefieres seguir explorando la ciudad mientras comes, pide un calzone en su lugar y lánzate a las calles. Cuando tengas el estómago lleno, dirígete hacia los jardines de Boboli y aprende sobre la poderosa familia Médici y sobre algunos de los patrones más importantes del Renacimiento. Adéntrate en el palacio Pitti para admirar las pinturas de Caravaggio, Rubens, Tiziano y Rafael.

17:00
Si tienes un poquito de hambre, es el momento perfecto para disfrutar de la tradicional merenda. Siéntate en una cafetería y disfruta de pan fresco, queso, tomates y jamón acompañados de una generosa copa de vino tinto. Asegúrate de comer hasta que no puedas más, todavía quedan unas cuantas horas para la cena.

20:00 En vez de volver hasta el centro de la ciudad, pon rumbo hacia Piazza Santo Spirito. Durante el día esta plaza está llena de mercados y estudiantes, mientras que por la noche la plaza se ilumina y se llena de viajeros y residentes a partes iguales. Siéntate en el sitio que más te guste y disfruta de una cena y un vino perfectos para poner punto final a tu viaje a Florencia.

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