La historia puede ser fascinante, especialmente cuando puedes sentirla bajo tus pies. Viaja atrás en el tiempo y sumérgete de lleno en la historia de varias ciudades rebosantes de ruinas antiguas, magníficos templos y palacios de ensueño. Explora estas ciudades del pasado y maravíllate con su belleza milenaria mientras disfrutas de su cultura local y su espíritu cosmopolita.

 

1- Atenas, Grecia

Magnífica y rebosante de sabiduría, la Acrópolis es el icono central de Atenas. A veces decadente y a veces elegante, Atenas es sobre todo una ciudad diseñada para la gente que tiene la suerte de vivir allí; un lugar lleno de reliquias griegas que se mezclan con numerosos bares y restaurantes donde nunca faltan el café, el vino y la cerveza. Los atenienses son simpáticos y generosos y siempre están dispuestos a ayudar a los muchos viajeros que llegan al centro de la ciudad ansiosos por perderse entre sus milenarias ruinas. En sus calles encontrarás una cultura alternativa mezclada con barrios familiares y una vida nocturna muy ajetreada. Atenas lo tiene todo, por eso es tan difícil marcharse de allí.

 

2- Estambul, Turquía

Hogar de la maravillosa Santa Sofía, una basílica cristiana reconvertida en mezquita durante el Imperio otomano y que en la actualidad es también un museo, Estambul es una ciudad dinámica que cambia a un ritmo vertiginoso. Pero, aun así, las raíces de la ciudad siguen estando muy presentes. Estambul era la última parada de la Ruta de la Seda que unía Asia con Europa, razón por la que la región rebosa una diversidad cultural que mezcla lo mejor de oriente y occidente. Sumérgete en sus calles, pasa el día en sus galerías y museos, y no pierdas la oportunidad de ver a los famosos derviches. Si eres de los que no se pueden ir de una ciudad sin saborear sus platos típicos, no te olvides de probar los kebabs, los mezes y el pescado fresco.

 

3- Jerusalén, Israel

Considerada por muchas religiones como Tierra Santa, Jerusalén es un tesoro de diversidad. En sus calles podemos encontrar barrios musulmanes, cristianos, judíos y armenios, por lo que no es de extrañar que la ciudad sagrada ofrezca múltiples experiencias religiosas además de culturales. Visita la ciudad vieja de Jerusalén mientras escuchas de fondo la llamada a la oración y las campanas de las iglesias. El entramado de sonidos que nace en la ciudad le da una armonía especial. Al explorar las calles de Jerusalén sentirás el poder de una de las ciudades históricas más importantes del mundo.

 

4- Alejandría, Egipto

Alejandría es famosa por ser el epicentro de la cultura y el conocimiento antiguos. Considerados en la antigüedad parte de las siete maravillas del mundo, su faro y su biblioteca conseguían atraer todas las miradas. En la actualidad, no obstante, las ruinas de estas dos prodigios de la arquitectura yacen en el fondo del mar. ¡Pero no te preocupes! En tierra firme también hay muchísimas cosas que explorar, como, por ejemplo, las catacumbas de Kom el Shogafa y un anfiteatro romano. Cuando hayas saciado tu apetito explorador, date un chapuzón en una de las playas públicas o privadas de Alejandría, donde el color verde azulado del agua se mezcla con los misterios del mundo antiguo.

 

5- Benarés, India

Benarés, con todos sus colores y un dinamismo que te transportan directamente al pasado, es una de las ciudades habitadas más antiguas del mundo: ha estado poblada sin interrupción desde sus orígenes en el siglo 11 a. C. Ubicada a orillas del río Ganges, los peregrinos y los viajeros visitan sus famosos ghats para limpiar sus pecados en las aguas sagradas del río o decirle adiós a algún ser querido que se libera del ciclo de reencarnaciones. Piérdete por los serpenteantes callejones de la ciudad o elige dar un paseo en barco por la mañana para admirar sus fascinantes colores desde el río. Disfruta del recorrido por el agua y sé testigo de la ceremonia Aarti mientras el barco sigue avanzando en dirección al templo de Sarnath. Esta es sin duda una experiencia mágica en una de las siete ciudades santas del hinduismo.

 

6- Pekín, China

Cautivadora y compleja, Pekín lleva fascinando durante más de 3000 años a multitudes de viajeros con su belleza tanto antigua como moderna. Hogar de 6 monumentos Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, a la capital china no le faltan palacios reales, templos maravillosos y mágicos jardines. Rodéate del misterio de la Ciudad Prohibida, un palacio real de la dinastía Ming cuyos muros han dado cobijo a 24 emperadores diferentes a lo largo de los siglos. Desde allí, dirígete a los monumentos del realismo socialista erigidos en la década de los 50. Después de sumergirte por completo en la historia de Pekín, es hora de disfrutar de su gastronomía en uno de los miles de pequeños restaurantes que encontrarás en cada esquina de la ciudad. Una visita a esta ciudad es un viaje desde el pasado al presente, Pekín lo tiene absolutamente todo.

 

7- Cusco, Perú

Cusco es una ciudad única y cosmopolita, además del núcleo arqueológico por excelencia de todo el continente americano. Capital del Imperio inca, se cree que se construyó en forma de puma, un animal sagrado para esta civilización. Sumérgete en su historia milenaria a poca distancia del centro de la ciudad, donde las ruinas incas se elevan creando un fuerte contraste con todos los edificios modernos que se levantan en sus proximidades. Además de ser la ciudad desde donde puedes llegar a Machu Picchu, este lugar histórico ofrece una visión sobre lo avanzados que estaban los incas en materias como las matemáticas, astronomía y su propio sistema para medir el tiempo. No todo son suaves jerséis de alpaca en Cusco, sino que la ciudad te ofrece un trocito de historia directamente bajo tus pies.

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