El Louvre y el Museo de Orsay generalmente están a la cabeza en las listas de cosas que no te puedes perder en París. Sin embargo, si también quieres ir de compras en los Campos Elíseos o hacer una cata de vino junto al Sena, es posible que tengas que elegir solo uno… Pero ¿cuál? ¡Sigue leyendo si no lo tienes muy claro!

Si quieres tener una idea general

Si quieres ver obras de arte y objetos de todas las épocas, desde la Antigua Grecia hasta el Renacimiento, ve directamente al Louvre, ya que alberga más de 35.000 obras de arte y objetos históricos diferentes en un espacio de más de 652.000 metros cuadrados. Pasar un día entre los pasillos del Louvre es una clase educativa fascinante sobre la historia del arte occidental.

Si tienes un horario apretado (o si te quieres tomar tu tiempo)

Comparado con el Louvre, el Museo de Orsay tiene una selección compacta de 2.000 pinturas y 600 esculturas. Así que si lo que quieres es ir a un ritmo tranquilo en lugar de saltar de una obra de arte a la siguiente, el Museo de Orsay es la opción perfecta para ti.

Si te interesan los grandes personajes femeninos

Que Beyoncé escogiera el Louvre como el lugar para rodar su último vídeo es muy lógico: ¡este museo está lleno de mujeres icónicas! Y aunque no es muy probable que te encuentres a la famosa cantante durante tu visita, tendrás la oportunidad de ver al famoso trío formado por las estatuas griegas de la “Victoria alada de Samotracia”, la “Venus de Milo” y la famosa “Mona Lisa” de Leonardo da Vinci. La habitación en la que se encuentra la “Mona Lisa” puede estar muy llena de gente, así que nuestro consejo es que vayas a verla a primera hora de la mañana o justo antes de que el museo cierre sus puertas. De esta forma te asegurarás ver la pintura con tus propios ojos y no a través de la pantalla del teléfono de alguien.

Si te encantan los impresionistas

Si eres fan del impresionismo (¿acaso hay alguien que no lo sea?), te encantará el Museo de Orsay. Su colección incluye los mejores cuadros de este estilo tan popular. Si crees que ya has visto a la “Mona Lisa” muchísimas veces en pósteres, postales e imanes para la nevera, no te pierdas el Museo de Orsay. Aquí podrás disfrutar de obras como “Olympia”, de Manet, “Autorretrato”, de Van Gogh, “Amapolas”, de Monet, “La clase de ballet”, de Degas y muchas más.

Si te gusta la historia

El Louvre está lleno de pinturas y esculturas, pero también esconde piezas que satisfarán a los amantes de la historia. El ala Sully alberga tesoros de las pirámides de Egipto y objetos de la antigua Grecia y Roma, mientras que el ala Richelieu tiene una colección impresionante de pergaminos y tapices medievales, entre otras cosas.

Si eres fan de la arquitectura

El Louvre fue construido como un castillo en el siglo XIII. Aunque es más antiguo que el Museo de Orsay, este último es más interesante para los amantes de la arquitectura: su colección se encuentra en una estación de tren del siglo XIX. Todavía puedes ver muchas de las características de la antigua estación, entre las que destacan el techo de hierro y el bonito reloj que preside el edificio.

Si quieres una foto perfecta para Instagram

¿Te creerán tus amigos cuando les digas que has estado en París si no les enseñas una foto tuya con la famosa pirámide de cristal de I. M. Pei de fondo? Esta estructura le dio a la entrada del Louvre un toque moderno en 1989 y, en la actualidad, es igual de famosa que el museo en sí. Admírala en un día soleado o cuando esté iluminada por la noche y no te olvides de sacarle una foto para tu cuenta de Instagram.

Si eres un amante de la buena comida

El Museo de Orsay alberga una cafetería y un restaurante, pero en el Louvre encontrarás muchas opciones diferentes para disfrutar de la gastronomía francesa. El Café Richelieu ofrece comida gourmet justo al lado de los apartamentos de Napoleón. Otra muy buena opción es el elegante Café Marly, donde puedes disfrutar de un café au lait y unos de los mejores macarons de París.

Si quieres disfrutar de las mejores vistas de París

Para descubrir uno de los secretos mejor guardados de París, sube hasta el último piso del Museo de Orsay. Desde aquí hay unas vistas impresionantes del Sena, el jardín de las Tullerías y la plaza de la Concordia. Incluso podrás ver el Louvre y su famosa pirámide de cristal.

Si viajas con niños

Un día en el Louvre puede ser agotador incluso para los adultos. Si viajas con niños, el Museo de Orsay, más pequeño que el Louvre, es la mejor opción: incluso tiene una maqueta de las calles de París con la que los más pequeños se mantendrán bien entretenidos.

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