Desde el extremo norte de Punta Gallinas hasta el punto más al sur de Cabo de Hornos, Sudamérica ofrece oportunidades infinitas para explorar algunas de las maravillas naturales más asombrosas del mundo.

Las exuberantes selvas tropicales, majestuosas cadenas montañosas y enormes vías navegables cubren el continente y crean paisajes, ecosistemas y elementos únicos que sin duda dejarán a cualquiera sin aliento.

Si vas a viajar por el continente, no te puedes perder estos grandiosos lugares. Aquí tienes las ocho vistas naturales más increíbles de Sudamérica.

1- Cataratas del Iguazú

Al mismo tiempo que establecen una frontera natural entre Argentina y Brasil, las cataratas del Iguazú forman el sistema de cataratas más grande del mundo y señalan el punto en el que el río Iguazú se divide en sus tramos superior e inferior.

El nombre de las cataratas procede de las palabras guaraníes o tupíes “y”, que significa agua, y “uasu”, que significa grande. Aunque el río fluye principalmente a través de
Brasil, la mayoría de las 275 cascadas están en la parte argentina. Puedes acceder a las cataratas desde cualquiera de los países, pero la ruta más habitual es desde Puerto Iguazú, en Argentina.

Cuenta la leyenda que las cataratas se crearon después de que una antigua deidad cortara el río para condenar a Naipí, la mujer con la que iba a casarse, y Tarobá, su amante, a un castigo de caída eterna.

2- El río Amazonas

El río Amazonas serpentea a través de la mayor parte de Sudamérica y se extiende por cuatro países: Brasil, Colombia, Perú y Ecuador. Al ser el río más caudaloso del mundo, y el más largo según algunas definiciones, su influencia en el paisaje natural del continente es inigualable.

Tanto en su potente corriente como en la selva tropical que lo rodea en Manaos, la belleza natural se extiende por cada recodo del río.

Mantén los ojos bien abiertos para descubrir plantas y animales salvajes únicos en cada recodo del río, ya que el Amazonas alberga al 10 % de todas las especies que existen en el planeta.

3- Torres del Paine

Una gloriosa recompensa para quienes viajan al extremo sur del continente, Torres Del Paine es comúnmente reconocido como uno de los lugares más bonitos del planeta. Montañas, glaciares, lagos y ríos cubren esta maravilla patagónica, convirtiendo el parque nacional en uno de los destinos más visitados de Chile.

Aunque cada rincón del parque podría dejarte boquiabierto fácilmente, la cordillera Paine es el elemento central. Los tres picos distintivos del pequeño grupo montañoso dan nombre al parque, que se traduce como “torres de azul”.

La ciudad chilena más cercana al parque es Puerto Natales, donde se aloja la mayoría de las 252.000 personas que visitan Torres del Paine cada año. Muchos visitantes que exploran otras partes de la Patagonia hacen excursiones de un día desde ciudades de Argentina como El Calafate.

4- Cañón del Colca

Situado a unos 160 kilómetros al noroeste de Arequipa, el cañón del Colca es una de las atracciones naturales más conocidas de Perú, y con razón. Como parte del valle del Colca, el cañón es uno de los más profundos del mundo, con 3.270 metros de profundidad.

Como parte de la cordillera de los Andes, el valle está lleno de historia y cultura con raíces preincas e influencia colonial española. Actualmente, muchas de las personas que viven en el valle continúan practicando sus tradiciones ancestrales.

La mayoría de la gente trata de visitar el cañón entre marzo y junio, pero hay visitantes que van a verlo durante todo el año. Hacer senderismo por el cañón desde Chivay hasta Arequipa es una de las mejores maneras de ver llamas y alpacas en su hábitat natural.

5- Lago Titicaca, Perú

El lago más grande del continente tanto por volumen de agua como por superficie se encuentra en la frontera entre Bolivia y Perú. A 3.812 metros de altura, el lago Titicaca también es ampliamente reconocido como el lago navegable a mayor altitud del mundo.

Con su enorme tamaño y profundidad, el lago ha albergado civilizaciones que precedieron a la llegada de los incas. Aunque su gran extensión impresiona, la mayoría de la gente viaja al
lago Titicaca para explorar sus diversas islas.

Desde la isla del Sol y la isla de la Luna hasta Uros y Taquile, estas islas están marcadas por diversas culturas pasadas y presentes. Para disfrutar al máximo de la experiencia en el lago, intenta visitarlo entre noviembre y febrero.

6- Glaciar Perito Moreno

Situado en el Parque Nacional Los Glaciares, el glaciar Perito Moreno es la principal razón por la que la gente visita la Patagonia. Además de ser una de las atracciones turísticas más destacadas de Argentina, el glaciar también es la tercera reserva de agua dulce más grande del mundo.

Con 250 kilómetros cuadrados, el glaciar es más una pequeña ciudad congelada que un bloque de hielo. Por su tamaño, verás a menudo a turistas haciendo senderismo por el hielo en expediciones que duran entre 2 y 10 horas.

Puesto que el agua puede estar bastante fría, la temporada alta para ver el glaciar es durante el verano austral, entre noviembre y marzo. Quienes no estén interesados en caminar sobre el hielo siempre pueden hacer una excursión para ver el glaciar desde la comodidad de un barco.

7- Salar de Uyuni

Puede que el salar de Uyuni, en Bolivia, sea salado, pero si lo visitas, vivirás una experiencia de lo más dulce. Formado tras varias transformaciones de lagos prehistóricos, el salar tiene una enorme superficie de 10.582 kilómetros cuadrados.

Con una corteza de sal de varios metros de grosor, la elevación de esta llanura rica en sodio
solo varía en un metro en toda su extesión. Además, el salar contiene entre un 50 % y un 70 % de las reservas de litio conocidas del mundo, lo que lo convierte en el lugar perfecto para relajarte en la naturaleza y recargar las pilas.

La mayoría de los visitantes afirma que lo mejor es visitar el salar entre julio y octubre. Con tanto terreno que cubrir, recomendamos reservar al menos un par de días para explorar y vivir una experiencia completa y salada.

8- Los Andes

De norte a sur, la cordillera de los Andes se extiende por casi toda Sudamérica y ayuda a definir el paisaje de todo el continente. Toda la cordillera cuenta con elementos majestuosos, ya estés explorando Colombia o Argentina.

Con su cima a 6.960 metros, el monte Aconcagua marca el punto más alto de Sudamérica. Para quienes buscan elevar verdaderamente su experiencia de senderismo, la montaña es más accesible desde la ciudad de Mendoza, en Argentina.

Si no quieres subir a una de las Siete Cumbres del mundo, puedes encontrar infinitas oportunidades de aventura a lo largo de toda la cadena montañosa. En cualquier caso, vayas donde vayas en Sudamérica, sabrás que los Andes son el origen el suelo que pisas.

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