Si tienes dos días para pasar en Dublín, estás de suerte, nunca mejor dicho (¿sabías que los irlandeses son conocidos por su buena suerte?). Esta dinámica ciudad, en la que la antigua historia celta convive con la Irlanda moderna, es el destino perfecto para una breve escapada. Para aprovechar al máximo tu estancia, echa un vistazo a nuestro itinerario ideal por Dublín.

Día 1

10:00

Puede que Dublín sea una ciudad antigua (existe desde el siglo VII), pero cuando se trata del café, no podría ser más puntera. Actívate con un poco de cafeína y algo de comer en una de las excelentes cafeterías de la zona vanguardista de Drury Street mientras ves pasar a algunos de los habitantes más modernos de la ciudad.

11:00

No hay mejor manera de orientarse en un sitio nuevo que explorando a pie. ¿Nuestro consejo? Haz un tour histórico de la ciudad y descubre el fascinante y complejo pasado de Dublín. Al mismo tiempo, podrás admirar algunos de los lugares más icónicos de la ciudad, como el castillo de Dublín, el ayuntamiento y el centro histórico medieval. Si buscas una experiencia más exclusiva, sumérgete en el lado más sórdido de la ciudad en un tour de las bandas callejeras de Dublín o viaja atrás en el tiempo en un tour vikingo y medieval.

13:00

Una vez hayas recorrido el núcleo de la ciudad, da un paseo junto al precioso río Liffey. Aunque se encuentra en pleno centro, el paseo marítimo del Liffey da la sensación de estar alejada de las bulliciosas calles que la rodean. Recórrelo tranquilamente, admira las increíbles vistas y no te olvides de hacer un par de fotos. Dublín también es conocida por sus artistas y músicos callejeros de categoría mundial; si tienes suerte, te encontrarás alguno mientras paseas. ¿Tienes hambre? Es el momento perfecto para hacer una parada y reponer fuerzas en una de las numerosas y tentadoras cafeterías o puestos de comida repartidos por las orillas del Liffey.

15:00

Próxima parada: el espectacular Trinity College. Cuando hayas paseado por los elegantes jardines de la universidad y admirado su arquitectura del siglo XVIII, dirígete a la antigua biblioteca. Puede que veas gente haciendo cola: todo el mundo espera pacientemente para ver el libro de Kells, el manuscrito ilustrado medieval más impresionante del mundo. Aunque sin duda merece la pena esperar, podemos hacer que entres más rápido y tengas más tiempo después para asuntos más urgentes.

17:00

No has conocido la Dublín de verdad hasta que te tomes una pinta de Guinness. Y, ya que estás en el país de la famosa cerveza negra, por qué no ir directamente a su origen: la fábrica Guinness Storehouse. Después de hacer un tour autoguiado, dirígete al Gravity Bar para disfrutar de una pinta de Guinness gratuita, por no hablar de una de las mejores vistas de la ciudad. Nuestro consejo: si quieres encajar con los lugareños, no digas salud ni cheers, di sláinte. Es un brindis gaélico que se pronuncia “slanche” y te hará sentir como en casa. Una vez hayas terminado el tour y la degustación, ve al restaurante de la fábrica para probar algunos de los mejores platos que ofrece la cocina irlandesa moderna.

20:00

Hay más de 600 pubs en Dublín, pero muchos de los más bonitos y tradicionales se encuentran en las calles adoquinadas del barrio del Temple Bar. Ve allí para empaparte del ambiente y quizá tomarte un par de pintas de Guinness más antes de volver a casa para una noche de descanso bien merecido.

Día 2

08:00

Sí, es muy temprano, pero te prometemos que merecerá la pena. Hoy saldrás de la ciudad en dirección a la Calzada del Gigante y Dark Hedges para hacer una excursión épica. Si quieres hacerte una idea de lo emocionante que es, pon la sintonía de “Juego de tronos”. Así es: si te suena esta preciosa carretera lindada por árboles, es porque la famosa serie se rodó allí. Admirarás las piedras hexagonales y cruzarás el puente colgante de Carrick-a-Rede (si te atreves). Además, podrás disfrutar de una visita rápida a la encantadora ciudad de Belfast.

19:00

Después de tu día de aventura al aire libre, seguro que tienes hambre. Y la cena pide algo contundente. Busca un pub restaurante para disfrutar de un festín tradicional de estofado irlandés, boxty (una especie de tortita de patata) o drisheen (morcilla). A nosotros nos gusta The Liberties, la zona de la catedral de la Santísima Trinidad, donde hay pubs acogedores que sirven comida realmente buena.

21:00

Culmina tus dos días en Dublín con una de las mejores experiencias que ofrece la ciudad: una noche de música irlandesa interpretada por artistas locales, en el pub. Prueba The Brazen Head para disfrutar de buena música y un ambiente excelente. Al fin y al cabo, es el pub más antiguo de la ciudad. Pídete una última pinta de Guinness, relájate junto a la chimenea mientras escuchas la flauta y el violín, y empieza a soñar con tu próximo viaje a Dublín.

Planea tu viaje a Dublín

Comments

comments