Hemos peinado toda Europa para encontrar los cascos antiguos más encantadores y coloridos, aquellos que deberían estar en el radar de cualquier amante de las escapadas. Sin embargo, no nos hemos centrado en los grandes nombres, sino en esas joyas escondidas que te dejarán con la boca abierta. Desde pueblitos en la montaña hasta ciudades construidas sobre acantilados, estos son los cascos antiguos más bonitos de Europa. ¿Te apuntas a un viaje al pasado?

1. Descubre el encanto alpino de Suiza

Zermatt es quizás la ciudad alpina más bonita de Suiza, y eso que la competencia es bastante alta. Ubicada en las faldas del monte Cervino, esta ciudad tan pintoresca hará que te pares a cada momento para sacar fotos. Cuando camines por su Hinterdorf (el casco antiguo), descubrirás una multitud de casas y tabernas con siglos de antigüedad. Podrás comer tanta fondue que no conseguirás quitarte el olor a queso en un par de días, pero te prometemos que merece muchísimo la pena.

2. Maravíllate con la ciudad amurallada de Montenegro

El mundo se está despertando poco a poco ante la belleza de Montenegro, especialmente la que ofrece Kotor, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Su ciudad amurallada casi no ha cambiado desde la Edad Media, así que prepárate para perderte en su laberinto de calles empedradas. Si consigues escapar de los encantos del casco antiguo, ponte el calzado más cómodo que tengas y explora sus murallas, que se extienden montaña arriba y ofrecen las mejores vistas de la bahía y los tejados de terracota que se extienden por toda Kotor.

3. Sumérgete en un cuento de hadas en la República Checa

Český Krumlov es preciosa. Ubicada a tan solo tres horas al sur de Praga, el casco antiguo de esta ciudad es perfecto para hacer una excursión de un día si estás visitando la capital checa. Lo que más destaca de Český Krumlov es el castillo del siglo XII que se alza sobre la ciudad. Te sentirás en un cuento de hadas paseando entre sus jardines y por su exquisito interior. Los pintorescos edificios de diversos estilos arquitectónicos que flanquean una curva del río Moldava le añaden una atmósfera aún más mágica si cabe.

4. Descubre la pequeña Venecia de Francia

Te costará mucho creer que estás en el 2019 cuando pasees por la ciudad medieval de Colmar, un mosaico de coloridas casas de madera que se suceden a lo largo de calles empedradas y bonitos canales. Lleva la cámara en la mano, porque querrás sacar fotos de cada esquina. Además de la belleza de Colmar, la ciudad es también un sitio perfecto para probar el famoso vino de la región. Puedes disfrutar de un par de copas de pinot blanc, silvaner y riesling en las bodegas locales.

5. Sumérgete en la parte más colorida de Italia

Es imposible elegir solo uno de los pueblos de Cinque Terre; afortunadamente, es muy fácil moverse entre estos cinco pueblitos pesqueros de tonos pastel situados en la costa noroeste de Italia. Construidas desafiando la gravedad, sus calles están llenas de cafeterías tradicionales y restaurantes de pescado, los cuales son perfectos para disfrutar de la gastronomía local después de un día explorando la región y sus increíbles caminos costeros. Aunque pueda parecer que está bastante escondida, es muy fácil llegar a Cinque Terre desde Milán y Florencia.

6. Pasea por la joya de Austria

Ubicada en el corazón de Austria, en la orilla de un lago rodeado de montañas, Hallstatt ofrece un destello idílico de la vida alpina. Está a tan solo 1 hora de Salzburgo, por lo que si te decides a explorarla en una excursión de 1 día desde esa ciudad, tendrás tiempo para disfrutar tanto de su casco antiguo como de las vistas desde la montaña. Si te van las aventuras, puedes ir andando hasta el mirador; pero si estás en modo vacaciones total, también puedes optar por subir en funicular. Elijas la opción que elijas, conseguirás llevarte a casa las mejores fotos de la región de Hallstatt-Dachstein-Salzkammergut desde esta plataforma construida a 350 metros sobre la ciudad.

7. Conoce la capital medieval de España

Toledo te impresionará incluso antes de que pongas un pie en su ciudad amurallada. Ubicada en la meseta castellano-manchega y en la margen derecha del río Tajo, las vistas de Toledo te dejarán sin palabras a medida que te acerques a ella desde Madrid. Sin embargo, la ciudad no es solo bonita desde lejos. Conocida como la “Ciudad de las Tres Culturas”, Toledo es rica en cultura, historia, arquitectura y belleza geográfica. Además, podrás saciar tu apetito con su famoso mazapán, el queso y las carnes que ofrece la región. Agudiza los sentidos para encontrar el olor más rico que salga de alguno de los restaurantes de la ciudad.

8. Relájate en Eslovenia

La pequeña ciudad eslovena de Bled es perfecta para aquellos que quieran relajarse. Está llena de spas, aunque su parte más conocida es el lago Bled. Sus aguas azules, junto con su enigmática isla y las montañas que lo rodean, han atraído a turistas desde hace siglos. Después de dar un paseo a su alrededor, asegúrate de poner rumbo a las colinas. Desde Osojnica, por ejemplo, puedes disfrutar de unas vistas excelentes del lago y los Alpes Julianos.

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