Viajar solo es divertido, y estamos aquí para enseñarte que un viaje en solitario puede ser una experiencia fácil e inolvidable. No solo descubrirás culturas y costumbres nuevas, sino que aprenderás muchísimo sobre ti mismo por el camino. Aunque no hay una manera incorrecta de viajar por tu cuenta, estos siete consejos te ayudarán a hacer que la primera vez que lo hagas sea perfecta.
Sal poco a poco de tu zona de confort

1. Di sí a nuevas experiencias

La mayoría de gente que viaja en solitario no duda en contar cuánto les transformó su viaje. A los más escépticos les puede parecer un poco cliché, pero en realidad, viajar solo es una de las mejores formas de conocerte. Es una manera de acelerar el crecimiento personal y profesional a través del desarrollo de la confianza, las habilidades comunicativas y el saber cultural. ¿Y cuál es el secreto para descubrir todo esto? Es muy sencillo: simplemente sal de tu zona de confort y di sí a nuevas experiencias, ya verás como todo acaba saliendo bien.

Asistir a una clase de cocina es una manera ideal de conocer la cultura local

2. No comas solo

Aunque a veces puede ser divertido, reservar mesa para uno no es siempre lo más ideal. Ni siquiera quienes están acostumbrados a viajar en solitario quieren comer solos todo el rato. Por suerte, puedes cambiar el servicio de habitaciones por unas clases de cocina como este taller de pizza en Roma. ¿No eres un mago en la cocina? Entonces simplemente ven con apetito y aprenderás a hacer todo tipo de platos deliciosos con viajeros de todo el mundo. Y si no te apetece ponerte un delantal, sáltate la parte de la cocina y ve a una sesión de degustación en un mercado de alimentos. En Tokio, por ejemplo, puedes ponerte las botas en un tour en grupo por el famoso mercado de pescado de Tsukiji.

Explorar la ciudad sobre dos ruedas puede ser una forma maravillosa de ver los lugares más destacados

3. Explora de la manera que quieras

A veces, no hay nada mejor que descubrir un destino nuevo por tu cuenta. Es una de las ventajas de ir solo. Hoy en día, puedes hacer que un recorrido sea más emocionante con un tour en Vespa guiado por GPS o juegos interactivos que hacen que las ciudades cobren vida. Pero si lo que buscas es un poco de compañía, encontrarás una amplia gama de tours en grupo a los que unirte fácilmente en cualquier lugar. Muchas ciudades, como Lisboa y Ámsterdam, ofrecen tours en bicicleta por sus monumentos más destacados. Si pedalear no es lo tuyo, baja un poco el ritmo y elige un tour a pie. Sea cual sea la opción que elijas, aprenderás mucho sobre tu destino mientras te relacionas con viajeros afines a ti.

Viajar solo es una manera estupenda de conocer a personas de todo tipo

4. Intenta conocer a gente nueva

La gente es amable, es un hecho. Y, aun así, a menudo nos da pánico empezar una conversación con extraños. Una de las ventajas de explorar otra cultura es experimentar la cálida hospitalidad de los lugareños. La gran mayoría están encantados de ver que alguien muestra interés por su ciudad natal. Así que cuando pares a tomar algo en un bar o estés bebiéndote un café, entabla una conversación con el camarero. Es muy probable que te descubran auténticas joyas y te digan que visites ese museo sobre el que estabas dudando. Pero por supuesto, no te limites a interactuar con los que te sirven bebidas. Trata también de descubrir a otros viajeros en solitario y puede que hagas nuevos amigos.

Descubre la vida nocturna de tu destino en una ruta de bares

5. Ponte tus zapatos de baile (y sal de fiesta)

No tienes por qué perderte las fiestas por el hecho de viajar solo. De hecho, existen ciudades de todo el mundo que ofrecen todo tipo de actividades en grupo para cuando se pone el sol. En Berlín, puedes degustar las cervezas locales, mientras que Barcelona ofrece catas de deliciosos vinos. En los bares hay desconocidos que pueden convertirse en amigos al instante, sobre todo en rutas de bares como estas en París y Hamburgo. Unirte a un tour por la ciudad es una manera infalible de crear recuerdos, y por el camino puedes hacer nuevos amigos que nunca olvidarás. No hace falta que bebas para pasártelo bien, si lo prefieres, pasa la noche bailando con clases de flamenco y espectáculos de tango por todo el mundo.

Viajar solo significa planear tu viaje a tu manera

6. Planea tu viaje perfecto

Atrás quedaron los días del compromiso, ya que ir solo te concede el control absoluto. Ya no tendrás que sonreír a regañadientes cuando tu compañero de viaje te arrastre a algún plan aburrido. Podrás hacer lo que quieras, cuando quieras y durante todo el tiempo que quieras. Viajar solo te da una flexibilidad absoluta: si quieres pasar una tarde tranquila en el parque, hazlo, tu amigo sabiondo no estará allí para juzgarte. Si quieres algo más movido, ponte las botas de senderismo y camina hasta el monte Batur en Bali. Nadie va a protestar: es tu viaje y son tus planes.

Aprende cuándo desconectar

7. Aprende cuándo usar tu móvil (y cuándo no)

Es un gesto natural sacar el móvil al entrar solo en un bar, un restaurante o una cafetería. Es como un remedio contra la incomodidad. Pero esta es la realidad: te estás perdiendo el mundo que se revela a tu alrededor mientras abres Instagram por enésima vez. Dicho esto, los móviles son una herramienta esencial para los viajeros en solitario. Los mapas, las aplicaciones y los conversores de divisas alivian el estrés de explorar un país desconocido. Alquilar un router wifi de bolsillo, como este en Japón, te garantiza que siempre podrás comprobar las direcciones mientras caminas por lugares en los que no haya internet o la conexión sea débil.

¿Tienes un buen consejo para viajar solo? Cuéntanoslo en los comentarios. Pista: debes estar conectado a Facebook para compartir tus consejos con nosotros.[:]

Comments

comments