Canadá: un país sinónimo de buena educación, sirope de arce y hockey sobre hielo de categoría mundial. Sin embargo, lo que verdaderamente atraerá a los aficionados al aire libre son sus espacios naturales. Tanto si te gusta explorar montañas y hacer balsismo en aguas bravas como si prefieres viajar por carreteras panorámicas y descubrir archipiélagos remotos, Canadá tiene algo para todos los gustos.

Esta reserva parque nacional se encuentra en la parte oriental de Quebec, en la costa norte del golfo de San Lorenzo

1. Explora mil islas

El archipiélago de Mingan en Quebec es una vista que merece la pena. Mejor dicho, mil vistas. Formadas por la acción de glaciares, el viento y las olas, estas islas albergan una amplia variedad de especies salvajes. Descubre ballenas, focas, frailecillos y más animales desde tierra o navega por mar en barco o kayak. Si no tienes suficiente, también puedes acampar unos días y tomarte tu tiempo para explorarlo todo, desde acantilados y cuevas a arcos y centinelas de roca caliza.

Las cataratas del Niágara en Ontario, con vistas a la catarata Horseshore

2. Contempla la catarata más impresionante de Norteamérica

Una lista de las maravillas naturales de Canadá no estaría completa si no incluyera las cataratas del Niágara. Admira el esplendor de la imponente caída de agua con estas vistas desde el norte o acércate más en barco. Aunque dos de las tres cascadas que conforman las cataratas del Niágara se encuentran en la parte estadounidense de la frontera, las vistas desde Canadá sin duda se llevan la palma.

Una visita al Parque Provincial de los Dinosaurios es lo más cerca que podrás estar del Parque Jurásico

3. Descubre el lugar por el que caminaron en su día los dinosaurios

Como se dijo en Parque Jurásico: “La vida se abre camino”. Situado en el corazón de las tierras baldías de Alberta, el Parque Provincial de los Dinosaurios no es igual que el parque de la película, pero se trata de uno de los cementerios de dinosaurios más grandes del mundo. Con más de 500 fósiles que datan de la Era de los Reptiles, este lugar Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO es el lugar perfecto para los amantes de la ciencia (y de la ciencia ficción), así como para quienes disfrutan de la naturaleza. Un dato útil durante tu visita: esas altas rocas en forma de aguja se llaman chimeneas de hadas. Así que ahora ya lo sabes.

Las Montañas Rocosas de Canadá son el destino perfecto para unas vacaciones muy pintorescas

4. Recorre las Montañas Rocosas de Canadá

¿Aguas turquesas cristalinas? Lo tenemos. ¿Montañas cubiertas de nieve? También. ¿Espacios naturales inmaculados? Bienvenido a las Montañas Rocosas de Canadá. Desde la frontera sudoeste de Alberta hacia el norte hasta la Columbia Británica, las Montañas Rocosas de Canadá conforman un enorme Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Con parques nacionales, carreteras panorámicas y grandes oportunidades de aventura, puedes pasar unos días o incluso varias semanas empapándote de su esplendor natural. Suena bien, ¿verdad?

Haida Gwaii, anteriormente conocido como las islas de la Reina Carlota, es un archipiélago en la costa oeste de Columbia Británica

5. Viaja a un archipiélago secreto

Conocidas como las Galápago del norte, las islas Haida Gwaii se encuentran en la costa oeste de Columbia Británica y son el hogar de pueblos indígenas del mismo nombre. Aunque no es estrictamente “secreto”, el Parque Nacional de Haida Gwaii no recibe demasiados visitantes debido a su remota ubicación. Pero merece la pena: es un lugar mágico en el que bosques tropicales templados dominan el paisaje. Si decides hacer el viaje, prepárate de antemano: solo se puede acceder al parque en barco, en kayak o en hidroavión.

Observa ballenas en su entorno natural en un crucero de 3 horas desde Victoria en un barco cubierto

6. Observa ballenas en Victoria

Deja atrás la tierra firme y sube a bordo de un barco cubierto en un crucero de 3 horas desde Victoria. Descubre diferentes especies de ballenas en su entorno natural y maravíllate ante las aves marinas y otras especies mientras te desplazas a 30 nudos. Después, aminora la marcha en las aguas protegidas del estrecho de Haro y el estrecho de Juan de Fuca y descubre más sobre las especies salvajes gracias a los naturalistas marinos que te acompañarán.

Conduce por Cabot Trail en un viaje por carretera a través de algunos de los lugares más pintorescos de Canadá

7. Haz un viaje panorámico por carretera

No todo tiene que ser senderismo (a no ser que sea eso lo que buscas). Prepara tu banda sonora para el viaje, sube la música y baja las ventanillas: es hora de conducir por Cabot Trail. Esta sinuosa carretera te llevará por la mayor parte de la isla de Cabo Bretón en Nueva Escocia y es una de las rutas más famosas de Canadá por algo. Reserva unos días para este viaje y disfruta de vistas panorámicas de acantilados imponentes, valles profundos y bosques frondosos.

Haz balsismo por los rápidos de nivel II del río Fraser y admira el impresionante paisaje de las Montañas Rocosas de Canadá

8. Haz balsismo en aguas bravas en Alberta

Si lo que buscas es un subidón de adrenalina, hacer balsismo en las aguas bravas del Parque Nacional de Jasper es lo que necesitas. El parque es el más grande de este tipo en las Montañas Rocosas de Canadá y es reconocido a nivel internacional por sus opciones de senderismo, esquí y avistamiento de especies salvajes (¡trata de descubrir osos y alces!). Dirígete a los rápidos y admira el paisaje, y sobre todo, el agua.

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