Si los mejores recuerdos de tus viajes incluyen comida (lo entendemos, probablemente ya estés planeando tu próxima aventura epicúrea. Deliciosas comidas en restaurantes, botellas de los mejores vinos regionales, aperitivos locales en la calle o “solo un poco más de eso”, Europa es el lugar perfecto para expandir tu paladar. Sigue leyendo para descubrir cuál es la próxima ciudad foodie que deberías visitar.
Deja que un guía experto te muestre los mejores lugares en los que disfrutar de pintxos con lugareños.

1. Pide el doble en San Sebastián

Algunos viajeros ponen rumbo a San Sebastián por su playa inmaculada, a pocos pasos del centro de la ciudad. Otros dedican su visita a contemplar la arquitectura barroca, pero para los foodies, San Sebastián es sinónimo de pintxos. Esta versión vasca de las tapas es realmente gozoak (deliciosa). Pero mientras que las tapas han conquistado el mundo entero, para probar auténticos pintxos aún tendrás que ir a su lugar de origen. Dirígete a la calle 31 de Agosto con un guía local para probar los mejores pintxos de España, siempre acompañados de una copa del famoso Rioja de la región.

Haz un tour culinario por Les Halles Paul Bocuse.

2. Haz una parada en Lyon para probar el verdadero sabor de Francia

La comidafrancesa es mucho más que los bistros de París. Los viajeros que buscan arañar la superficie de la gastronomía francesa deberían hacer su primera parada en Lyon: nadie se toma la comida tan en serio como los lioneses. Compra como un lugareño en Les Halles, en cuyos puestos se vende de todo, desde patés a quenelles de praliné. Después, come como un lugareño con un tour por los restaurantes bouchons de Vieux Lyon. Y por último, bebe como un lugareño cuando te dirijas a los viñedos de la campiña que rodea la región de Beaujolais. Santé!

Haz un tour de 3 horas por Bolonia y descubre una pasión centenaria por la comida.

3. Dale un mordisco al paraíso foodie de Italia

A los italianos les encanta ponerles motes cariñosos a sus ciudades. Roma es La Citta Eterna, la Ciudad Eterna, y Venecia es La Serenissima, o la Serena. ¿Cuál es el apodo de Bolonia? La Grassa o la Gorda, y la verdad es que es un nombre muy apropiado. Bolonia es el paraíso de los foodies y tanto si quieres ver a un cocinero de pasta trabajando o asistir a una degustación de vinagres balsámicos, siempre habrá un lugareño dispuesto a ayudarte.

Haz un tour gastronómico y descubre algunas de las joyas culinarias ocultas de la ciudad.

4. Prueba el picante de Mánchester

No hay nada que supere un vindaloo picante que te haga saltar las lágrimas en la Brick Lane de Londres. Nada, salvo una comida en la Curry Mile de Mánchester. La Curry Mile es Brick Lane elevado a mil y es el lugar donde encontrarás la mejor comida sudasiática en Inglaterra. Incluso si no eres un amante del picante, de comida callejera a restaurantes elegantes, seguro que encontrarás una comida inolvidable en esta animada ciudad.

Visita el corazón de la cultura gastronómica y de la cerveza en Múnich y pasa 3 horas degustando la mejor comida y cerveza tradicional bávara.

5. Ve a Múnich para disfrutar de comidas copiosas (y cervezas enormes)

Múnich tiene mucho más que enormes bierkrüge (jarras) llenas de espumosa cerveza bávara. Esta pintoresca ciudad al pie de los Alpes es una verdadera joya culinaria. Empieza el día como los lugareños: recorriendo el Viktualienmarkt.Para a tomar un pretzel (o brezn) y una jarra de cerveza en uno de los encantadores jardines de cerveza del Jardín Inglés. Después, si no estás demasiado lleno, termina el día con codillo, empanadillas y sauerkraut (chucrut) en un restaurante o Brauhaus tradicional.

Disfruta de un tour por Salónica para experimentar la vida cotidiana y probar delicias locales. Aprende acerca de las tradiciones que dieron forma a la cultura y la cocina local.

6. Come como los dioses en Grecia

En cualquier lugar que vayas en Grecia, la buena comida está garantizada. Deliciosas ensaladas, pescado fresco, moussaka que se derrite en la boca: cocina sencilla en su máxima expresión. Para descubrir una versión más viva e innovadora de los clásicos griegos, dirígete a Salónica. En esta ciudad joven y moderna puedes probar manjares tradicionales y disfrutar al máximo de los animados restaurantes. Si consigues despegarte lo suficiente de la mesa, ¡también es una base estupenda para ir de isla en isla!

Come mientras recorres Liubliana en un tour de 4 horas de historia y comida.

7. Descubre los deliciosos platos de Liubliana

Eslovenia es un país muy pequeño, escondido en el centro de Europa, ¡pero su animado panorama culinario lo sitúa en el mapa! Los eslovenos han tomado prestada la mejor cocina de sus países vecinos: pasta italiana, goulash húngaro y schnitzel austriaco para crear sus propios platos deliciosos y característicos. Los más aventureros a la hora de comer disfrutarán probando kranjska klobasa (salchichas) y bebiendo teran (vino tinto local) en uno de los numerosos restaurantes golstina de Liubliana. ¿Todavía tienes ganas de más aventuras? Dirígete al paraíso alpino del lago Bled donde terminarás tu recorrido gastronómico por la capital.

Descubre Split en un tour a pie de 2 horas y disfruta de una cata de vinos en un bonito restaurante situado en un palacio de 1700 años de antigüedad.

8. Repite tus platos favoritos en Split

Split combina escenarios deJuego de tronos (en serio: algunas de las escenas más míticas se rodaron aquí) con lo mejor de la cocina mediterránea. La comidadálmata combina la riqueza italiana con la vivacidad griega. Split es la capital dálmata y no hay mejor lugar para sumergirse en esta singular cocina.

Recorre el mundo y descubre su gastronomía

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