Has venido al lugar indicado si quieres hacer, editar y publicar fotos increíbles de tus viajes. En esta guía definitiva para instagramear el mundo te damos algo más que trucos. Trataremos todos los temas: composición, edición, luz y equipamiento. Pero antes de saltar a la fama de Instagram, desliza hacia abajo y estudia nuestros consejos.

1. Investiga por tu cuenta

Lo sentimos, pero todas esas páginas de memes y mascotas que sigues no te van a ayudar a hacer buenas fotos de viajes. En su lugar, debes llenar tu feed de cuentas que publiquen fotos de viajes de primera categoría. Esto no solo te descubrirá algunos de los lugares más fotogénicos del planeta (como las cuevas de Batu y teamLab), sino que también te servirá como un tablero de inspiración de distintos estilos de fotografía. Aprende sobre las últimas tendencias deslizando con más detenimiento y estudiando los tipos de filtros, composiciones y esquemas de colores que utilizan tu influencer o revista favoritos o ese amigo tan odioso que siempre está de viaje.

2. Ponte creativo con la edición

Todos estos conocimientos te serán muy útiles cuando edites tu foto digna de ser publicada. Evidentemente, no puedes copiar tal cual el estilo característico de alguien, así que sé creativo. Para empezar, utiliza Instagram solo para publicar tu foto y haz toda la edición en aplicaciones como Lightroom (iOS y Google Play), VSCO (iOS y Google Play) o Snapseed (iOS y Google Play). Las herramientas disponibles en estas sencillas aplicaciones van mucho más allá de lo que encontrarás en Instagram. En Lightroom, por ejemplo, puedes crear o descargar ajustes más profesionales que dejan en ridículo a los filtros de Instagram. Antes de jugar con la textura, la calidez y la saturación, recuerda que menos es más al editar una foto.

3. Encuentra tu estilo propio

Si de verdad quieres tener un perfil de primera, editar una foto a la perfección no será suficiente. Antes de empezar a publicar, debes escoger una estética fácilmente reconocible para todo tu perfil. Nos referimos a paleta de colores, dimensiones, temas, ajustes y demás. ¿Vas a subir el granulado para darle un aspecto más retro? ¿O a reducir el color para conseguir un perfil negro elegante? ¿Dejarás un borde alrededor de tus fotos? ¡Decisiones y más decisiones! No debes alejarte mucho de un par de parámetros habituales, pero los ajustes y temas sí pueden cambiar, ¡siempre que se ajusten al esquema de colores que hayas establecido! Para comprobar si tienes una foto publicable, descárgate una app como Preview (iOS y Google Play), que te permite jugar con la apariencia de tu perfil lejos de las miradas ajenas.

4. Espera a la luz perfecta

Ya nos hemos ocupado de la investigación, la edición y el estilo. Ahora es momento de profundizar en los pormenores de cómo hacer fotos impresionantes durante tus viajes. En primer lugar, no importa cuántas cámaras le ponga Apple a su último iPhone, la luz siempre debe ser perfecta. Demasiado brillo y tu foto queda desteñida, demasiada oscuridad y tu composición (por muy épica que sea) se convierte en un desastre borroso. El truco es llenar tu cámara de fotos durante la famosa hora dorada. No importa si estás recorriendo las montañas de Austria o disfrutando de las playas de ensueño de Australia, la hora dorada (antes del atardecer) es el momento ideal para tus reportajes fotográficos. La posición baja del sol elimina las sombras incómodas, por lo que es perfecto para retratos y tomas creativas a contraluz o con iluminación lateral. Además de para retratos, también es el momento en el que los paisajes son más fotogénicos. Los colores cálidos dan un toque de magia dorada incluso a los lugares más tímidos ante la cámara. Además, ¿a quién no le gusta una foto al atardecer?

5. Aprende sobre composición

Puede que sepas editar como un profesional, pero a menudo lo que hace que una foto triunfe o fracase es su composición. Antes de empezar a disparar, enciende la función de cuadrícula de tu cámara, que divide la foto en tercios (horizontal y verticalmente) y te ayuda a cumplir con la ley de oro de los tercios. También debes establecer un punto de referencia en tu foto, que atraiga las miradas de inmediato. Para asegurarte de que tu sujeto tenga el protagonismo que se merece, experimenta con los ángulos y las perspectivas. A veces, tan solo inclinar un poco el móvil marca la diferencia. Además, deberías intentar limitar el uso del zoom: no hay nada que pixele tanto una foto como un zoom de mala calidad.

6. Cambia tu smartphone por una cámara DSLR

La cámara de un smartphone te llevará solo hasta cierto punto en tu búsqueda de fotos increíbles para Instagram. Si de verdad quieres subir de nivel, necesitarás llevarte una cámara réflex a tus viajes. Esto significa sacrificar el poder publicar sobre la marcha, pero la calidad de las fotos lo compensa con creces. Cuando llegues a casa, podrás utilizar algún editor de escritorio como Lightroom, Photoshop o Luminar antes de pasar las fotos a tu móvil y publicarlas en Instagram. Además de la cámara digital, el trípode es un accesorio imprescindible para hacer fotos fantásticas (sobre todo si viajas en solitario). Así simplemente tienes que colocar el trípode y el temporizador, alejarte corriendo de la cámara y posar.

7. Participa en un tour fotográfico donde quiera que vayas

Una de las mejores cosas cuando se está de vacaciones es explorar un nuevo destino. Pero no saber dónde están los lugares más fotogénicos puede ser una experiencia frustrante si quieres llenar tu feed de genialidad. Afortunadamente, los tours fotográficos están aquí para ahorrarte muchos paseos en balde. En Bali, puedes unirte a un guía experto para explorar las cataratas, arrozales y columpios en la jungla más instagrameables de la isla. Si te va más fotografiar elegantes paisajes urbanos, reserva este vuelo fotográfico sobre la Gran Manzana. Por otro lado, quienes llenen su perfil con fotos de comida disfrutarán de este tour de los restaurantes más publicables de Hamburgo.
Planea tu viaje

Comments

comments