Ya que, en estos momentos, hay restricciones para viajar al extranjero, ¿por qué no viajar a través de los sabores? Ancas de rana en Francia, queso con larvas en Cerdeña y muchos otros productos que en ciertos países se consideran algo extraños, en otros son un manjar.

Acompáñanos en un viaje culinario virtual y averigua lo que se cuece en algunos de tus destinos de viaje favoritos.

Este artículo lo ha escrito para GetYourGuide uno de nuestros blogueros de viajes favoritos, Check Out Sam (¡muchas gracias, Sam!)

Francia: ancas de rana

Una pareja de personas mayores paseando por la calle de un pueblo en el sur de Francia llena de casas coloridas con fachadas llenas de plantas

A menudo se afirma que puede confundirse fácilmente con el pollo. Aunque también hay zonas de España donde se comen, si hay alguien famoso por este plato, son los franceses.

En un momento dado, eran tan aficionados a las ranas que el gobierno galo tuvo que poner fin a la caza comercial porque casi no quedaban ejemplares. Afortunadamente, Indonesia y algunos otros países asiáticos también les cogieron el gusto a estas deliciosas patitas y, además, las exportan a Europa.

¿Siempre has querido aprender sobre la auténtica cocina francesa? Añade una clase a tu futuro itinerario de viaje. No podemos prometer que el menú incluya ancas de rana, pero siempre puedes hacer también un tour de comida típica.

Asia y América: patas de pollo

Una joven eligiendo entre las diferentes especialidades asiáticas de un puesto callejero de comida

A la mayoría de la gente le gusta comer una pechuga de pollo bien tierna o incluso un firme muslo, pero ¿sabías que en Asia, Sud- y Centroamérica y Sudáfrica las patas de pollo se consideran un manjar?

Su textura es algo diferente a la del resto del pollo. Normalmente se escaldan entre diez y quince minutos y se les hace una pedicura antes de que se puedan terminar de cocinar para dejarlas en su punto.

Como las patas de pollo no tienen tanta carne, se han de preparar adecuadamente para que queden deliciosas. Dependiendo de la zona, se suelen cocinar estofadas, fritas o (quizás lo más delicioso) a fuego lento como relleno para dim sum.

La mejor manera de comerlas es en puestos de la calle o en uno de los muchos restaurantes de dim sum de Hong Kong. Aunque si no te gusta esta delicia, ¡siempre puedes probar otras especialidades de dim sum!

Japón: ojos de atún

Bandeja de sushi con makis y rollos de salmón que van a ser degustados por una mujer con palillos y camiseta a rayas.

Todos sabemos que la cocina japonesa incluye mucho marisco, pero no se limita al sushi para nada.

Un ejemplo de ello son los grandes ojos de atún que se consideran una exquisitez en el país nipón. Se pueden preparar a fuego lento, al vapor, fritos, o incluso estofados en un guiso de mariscos. La mayoría de la gente compara su sabor a una mezcla entre huevo duro y calamar. Sin duda, una combinación más que interesante.

La mejor manera de degustar estos ojos (o con cualquier otra parte del pescado) es pasar el día en el famoso mercado de pescado Tsukiji en Tokio. Si los ojos de atún acaban por no ser de tu agrado, al menos podrás quitarte el sabor con un delicioso plato de sushi y bajar la comida con un buen sake.

Ecuador y Perú: cuy

Cuy asado, un plato tradicional andino servido con acompañamiento de pico de gallo en Ecuador y Perú

En estos dos países, el cuy es un plato tradicional andino antes reservado exclusivamente para la realeza. Tradicionalmente se asan y, a menudo, se sirven con arroz, patatas o ensalada. Se suele comparar con el conejo o, a veces, con la carne de cerdo.

Sin los sudamericanos han tenido tiempo de perfeccionar la receta de este crujiente manjar y es que se sabe que ya se comían hace unos 7000 años. Hoy en día, tanto en Ecuador como en Perú, estas delicias locales se pueden probar en cualquiera de sus muchos mercados locales.

Cerdeña: casu marzu

Queso casu marzu típico de Cerdeña con otras variedadas de queso isleñas

Los amantes de los quesos bien fuertes no tienen más que visitar la isla italiana de Cerdeña. En ella hay numerosos quesos que merece la pena probar, pero el casu marzu (que traducido literalmente significa «queso podrido») es quizás el más peculiar.

Esta variedad poco común en Italia está hecha de leche de oveja mezclada con larvas vivas de insectos. Se dice que los insectos le dan al queso una textura increíblemente cremosa aunque lo cierto es que esta práctica es ilegal y, por lo tanto, no se encuentra a la venta (menos mal, ¿no?).

Esto significa que es poco probable que te lo ofrezcan si algún día visitas la isla. Aunque, de ser así, recuerda que no necesariamente tienes que comerte las partes vivas. Puedes colocar el queso en una bolsa de papel para asfixiar a las larvas primero y una vez que no haya más movimiento de insectos, es seguro comer el queso sin gusanos.

¿Cuántos de estos exóticos platos te has atrevido a probar en tus viajes? ¿Nos hemos olvidado de alguno de tus favoritos?

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