Estamos de acuerdo: no hay nada mejor que viajar. Si estás preparando el itinerario de vacaciones más épico que jamás hayas organizado, te vendrá muy bien un poco de inspiración. Así que te presentamos los destinos de ensueño que no te puedes perder.

1. París en todo su esplendor

París, Francia: Mujer sonriente a orillas del río Siena con la Torre Eiffel de fondo

París es una de las ciudades francesas más icónicas y no hay duda de por qué. La Ciudad de la Luz nunca deja de sorprenderte ya sea tu primera o tu enésima visita. Primera parada: la Torre Eiffel, por supuesto, para disfrutar de las magníficas vistas panorámicas de la ciudad desde su cima. A continuación, dirígete al Louvre que alberga algunas de las obras artísticas más valiosas del mundo, entre ellas la famosa Mona Lisa. Es un museo enorme, así que te recomendamos que lo visites en compañía de un guía local para que no te pierdas lo más importante. París es mundialmente conocida por sus elegantes boutiques y lujosas casas de costura, por eso es un paraíso para los amantes de la moda y el diseño que pueden recorrer algunas de las tiendas más aclamadas de la ciudad durante un tour de compras très chic. Pon el broche dulce a tu visita con un taller de pastelería francesa impartido por un maestro repostero. Te despedirás de París con un buen sabor de boca.

2. Islas griegas sin odiseas

Pocos lugares hay con vistas tan cautivadoras como las islas griegas. El dilema es cuál (de las más de 200 islas) elegir. Un buen comienzo es la capital griega. En Atenas tendrás la posibilidad de visitar los arcaicos yacimientos de la Acrópolis. Después de esta dosis de cultura, sube a un ferri y visita dos o tres de las islas más mágicas. La más grande es Creta, escenario de la leyenda del minotauro, donde podrás participar en un tour de Heraclión que culminará con una degustación de mezes en una taberna tradicional. Un destino idílico son también las islas Cícladas con sus cristalinas aguas, playas de arena blanca y espectaculares atardeceres de fama mundial. Si de verdad lo quieres pasar de lujo, visita Santorini. Cata el vino local o date el lujo de un paseo en catamarán para disfrutar del impresionante paisaje. Otro diamante en bruto es Corfu, con sus interminables campos de olivos. Aprovecha para visitar el palacio neoclásico de Achilleion o decídete por un subidón de adrenalina en forma de vuelo tándem en parapente. Por último, no puede faltar Rodas cuyo casco antiguo es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Recorre su capital llena de historia durante un tour muy singular en modernos trikke.

3. Tokio para trotamundos

Siente en primera persona el ajetreado ritmo de la ciudad japonesa de Tokio. Una ciudad donde tradición y modernidad coexisten y la convierten en un destino sin igual lleno de experiencias únicas que puedes vivir durante un tour por la ciudad. Si eres amante del buen comer, no te pierdas el mercado de pescado de Tsukiji y culmina tu día con una cena tradicional acompañada de un espectáculo de geishas que te dejará con la boca abierta. El animado barrio de Harajuku tiene mucho ambiente y despertará todos tus sentidos. Participa en un tour guiado sobre moda y diseño que te ayudará a apreciar el estilo tan peculiar de este distrito. Por último, contempla la ciudad al atardecer desde lo alto de la Torre de Tokio.

4. Florencia o el florecer del Renacimiento

No hay duda de que Florencia, en la región italiana de la Toscana, es una joya del Renacimiento y el destino ideal para los amantes del arte. Deja que te cuenten la fascinante historia de esta urbe durante un tour privado antes de perderte en los pasillos de sus museos. En la galería de la Academia, entre otras estatuas, te espera el gran David de Miguel Ángel. Por otro lado, en la de los Uffizi, podrás contemplar cuadros tan famosos como el Nacimiento de Venus durante un informativo tour guiado por un experto en la materia. Para darle un poco de variedad a tu viaje, únete a un tour de las bodegas que hay a las afueras de la ciudad o quédate en el centro y participa en una cata de vinos con un experto vinícola. Si vas con los más pequeños, también hay visitas guiadas de la ciudad especialmente diseñadas para familias que incluyen delicioso helado italiano. Aunque si prefieres ir por tu cuenta no hay nada mejor que hacerte con un Fiat 500 de época y disfrutar de un maravilloso picnic con tus seres queridos.

5. Nueva York es mucho más que rascacielos

La ciudad de Nueva York es el punto de partida ideal para unas vacaciones por los Estados Unidos. Siempre hay algo que hacer en la ciudad que nunca duerme, como sobrevolarla en un helicóptero o recorrer Central Park en un romántico carruaje. Si lo que buscas son unas vacaciones con mucho arte, no dudes en visitar el Met y el MoMA. Si prefieres pasear y admirar la arquitectura de sus edificios, participa en un tour guiado a pie. Por último, admira el paisaje urbano desde lo más alto de sus rascacielos más emblemáticos: el Empire State Building y el mirador Top of the Rock del Rockefeller Center.

6. Hawái es perfecto para aislarse del mundo

Hawái es mucho más que un paraíso para surfistas. Este tesoro tropical es también un destino insuperable para los amantes de la naturaleza. Comienza con un tour de la isla principal que da nombre al archipiélago, te esperan impresionantes cataratas e, incluso, una emocionante tirolina si vienes con ganas de un subidón de adrenalina. Invierte un día en hacer senderismo por su Parque nacional de los Volcanes, no te arrepentirás. Aunque lo que sin duda tampoco te puedes perder son sus cristalinas aguas y las sorpresas que te deparan. Haz esnórquel y pasea en kayak o explora las playas y bahías más bonitas de la región en busca de simpáticos delfines. Te lo pasarás genial aprendiendo a hacer surf con un profesional de este deporte antes de relajarte sobre la cubierta de un magnífico crucero para disfrutar del atardecer.

7. Baviera y su lado bucólico

Olvídate del Oktoberfest, si de verdad quieres ser testigo de toda la belleza de Baviera, te encantará visitar el castillo de Neuschwanstein. Su silueta parece salida de un cuento de hadas y, de hecho, Walt Disney se inspiró en él. Si te decides por un alojamiento en Múnich, es el destino perfecto para hacer una excursión de un día y admirar las montañas de los alrededores. También tiene mucho que ofrecer el pueblo de Bamberg gracias a su pasado medieval y su casco antiguo. Participa en un tour sobre cerveza para probar lo mejor de la región. Aunque si buscas una experiencia por todo lo alto, asciendo los más de 2900 metros del pico más alto de Alemania, la montaña llamada Zugspitze.

8. Lisboa, la capital que enamora

Lisboa, la capital del vecino Portugal es un lugar lleno de riqueza histórica y encanto. Recorre las siete colinas de la ciudad en un tour a pie o durante un tour nocturno en bicicleta eléctrica y sumérgete en el auténtica ambiente de la ciudad. Por supuesto, no te puedes perder el castillo de Lisboa erguido sobre la colina. Para que no te canses puedes elegir un tour de los lugares históricos en Segway. También tendrás la oportunidad de probar delicias tanto dulces como saladas durante un tour culinario. Y para quemar las calorías, nada mejor que tomar una clase de surf de la mano de un profesional en la costa atlántica, famosa por sus grandes olas.

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