Cuando notas que se te están agotando las pilas, hay una receta segura: es hora de irse de viaje con la Madre Naturaleza. Hacer senderismo al aire libre es el antídoto perfecto contra la tensión y el estrés del último año. Aunque muchos todavía no podamos escaparnos a climas exóticos, sí que podemos disfrutar de la naturaleza que nos rodea. No hace falta ser un genio para apreciar los efectos positivos de la naturaleza en el cuerpo y el alma. Pero, aun así, aquí está la opinión de Albert Einstein: “mira profundamente en la naturaleza y entonces comprenderás todo mejor”. He aquí ocho razones por las que explorar parques nacionales este año es incluso mejor idea que en otras ocasiones.

Es bueno para tu salud y la de la economía

Si no te fías de nuestra palabra, aquí tienes pruebas: ya hay investigadores que han puesto un valor numérico a nuestras visitas a la naturaleza como los académicos de la Universidad de Griffith en Australia, que han calculado el impacto económico de las áreas protegidas en la salud mental de las personas. ¿Su conclusión? Estar expuestos a la naturaleza ahorra la friolera de 6 billones de dólares al año en facturas sanitarias en todo el mundo. Así que, tanto si decides practicar kayak en la isla Fraser como si prefieres ir de excursión a los volcanes de Islandia, estarás haciendo algo bueno por tu salud.

También mantiene tu saldo bancario en buena forma

No tendrás que rascarte el bolsillo mientras te pones en forma. La entrada a la mayoría de los parques nacionales, por ejemplo en los Estados Unidos, no suele costar más de unos pocos dólares. Sin ir más lejos, los pases individuales de una semana para Yellowstone cuestan solo 20 dólares por persona, así que no suponen un gran desembolso. ¿Y ver el géiser de Viejo Fiel lanzando gases geotérmicos hacia las nubes? Eso no tiene precio.

El paisaje tiene un efecto mágico

Ya sean los senderos alpinos de Eslovenia o los lagos de los bosques de Finlandia, los parques nacionales irradian una magia especial. Seamos realistas, ningún documental de La 2 puede sustituir la sensación de encontrarse en medio de la naturaleza. No hay nada como los paisajes de cumbres nevadas o la alegría de nadar en aguas cristalinas. Ciertamente, cuando la naturaleza despliega sus encantos, es difícil no sucumbir a ellos.

Alejarse de la gente y de la tecnología

En 2021, encontrar un poco de paz interior es como buscar agua en el desierto. Pero si visitas un parque nacional, lo más probable es que te sientas como si te hubiera tocado el gordo. Pongamos de ejemplo Canadá: sus 38 parques nacionales cubren la friolera de 127 000 kilómetros cuadrados. El destino perfecto si lo que buscas es espacio para llenar tus pulmones de aire fresco. Pero no solo es agradable escapar de las multitudes, sino que también es una buena oportunidad para dejar de lado la tecnología por un día. Al fin y al cabo, contemplar cómo chisporrotea la leña de la hoguera es mil veces mejor que mirar la pantalla de tu smartphone.

La naturaleza es la mejor maestra para los niños

El aprendizaje kinestésico (aprender mediante la experimentación) puede ser una herramienta educativa muy eficaz. ¿Y qué mejor aula para aprender sobre los procesos naturales que un parque nacional? Ya sea observando los ecosistemas en los Everglades o aprendiendo sobre la conservación del medio ambiente en Hawái, deja que la fauna y la flora sean tus maestras o haz tu visita en compañía de un guía profesional, si prefieres que un experto te explique cada detalle.

El paraíso para quienes buscan emociones fuertes

Si buscas descargar adrenalina, pocos lugares están a la altura de los parques nacionales de Nueva Zelanda. Estos neozelandeses son así, cuando no están ocupados haciendo puenting, están haciendo rafting por barrancos cavernosos. No obstante, los parques nacionales ofrecen abundantes oportunidades de experimentar emociones en cualquier parte del mundo. Puedes probar el ciclismo de montaña en las selvas de Tailandia o hacer parapente en Georgia, los paisajes increíbles se aprecian mejor a vista de pájaro.

Son lugares cargados de historia

Cuando pones un pie en el Parque Nacional de Yellowstone, no sólo estás caminando sobre un volcán inactivo, sino que también estás explorando un lugar al que los nativos americanos han considerado su hogar durante 11 000 años. Sí, los parques nacionales tienen más historia de la que podría parecer a simple vista. No hay más que ver esos centenarios dibujos en las cuevas de Mesa Verde, está claro que no son grafitis.

Tenemos naturaleza increíble a la vuelta de la esquina

Vale, todas estas experiencias tienen muy buena pinta, excepto por un pequeño detalle: ¿cómo puedo llegar hasta allí? No te preocupes. Para pasar un día fantástico en la naturaleza no tienes que visitar un lugar determinado. Los parques nacionales están por todas partes. Los Estados Unidos alardean de 62 zonas protegidas, pero en Europa hay más de 400 (de las cuales 15 son españolas). Con tanta variedad, casi tiene más sentido preguntarse por dónde empezar. ¿Qué te parece el Yorkshire Dale? Ha sido galardonado recientemente como mejor parque nacional de Europa, así que merece la pena añadirlo a tu lista.

Recibe correos con consejos e inspiración para tus viajes. Suscríbete a nuestro boletín.

Comments

comments